Estoy en aquella estación. Hace frío, normal, es invierno; y aunque estoy abrigada, sigo sintiendo el frío entre mi cuerpo. Sigo esperando el tren que me lleve a cualquier parte del mundo, aquel tren donde nos haga perdernos en cualquier lugar, sin importarnos el donde y el como, porque solo nos necesitamos el uno al otro. Entonces, siento que dos grandes manos me tapan los ojos y me besan en la mejilla
- Hola, pequeña- es él. Ha venido; juntos nos perderemos
+ Hola, guapísimo- te sonrió. No puedo evitar sonreírte. Tu eres el causante de esa sonrisa tonta
- Estas preciosa, como siempre- me das un suave besos en los labios y me ofreces tu mano- ¿Vamos?
No tengo fuerzas para nada mas que para asentir. Es una aventura, solo nuestra, donde el amor es el causante de la locura, donde nosotros elegimos a donde vamos y sobre todo donde pienso amarte toda mi vida.
+ No me importa el tiempo, el camino o el momento, porque ahora mismo el tiempo se ha parado...
- ...solo estamos tu y yo. Nadie mas. Pienso hacerte feliz hasta el dia que me muera, mi niña
Te abrazo, me abrazas aun mas fuerte y posas tus dulces y cálidos labios en mi pelo
- Eres lo mejor que tengo y ahora mismo..- dices mirándome a los ojos- ...lo único que me importa en la vida
Entrelazamos nuestras manos y subimos al primer tren.
¿Dónde nos llevará? ¿Cuánto tiempo estaremos en él? Me da igual, total, estoy a tu lado, abrazada, y el tiempo se ha parado. No me importa a donde vayamos, el tiempo que tardemos en llegar a nuestro destino, porque se que tu eres el encargado de mi felicidad.
- Te amo, pequeña
+ Lo sé y me encanta.
- Mas me encantas tu a mi
+ Te amo, mi niño
- Lo sé y es lo único que necesito para ser feliz
No hay comentarios:
Publicar un comentario