Cierro los ojos y te veo. Tu sonrisa acariciando mis labios, como si fuesen trozos de pétalos de rosa; tus brazos me rodean de tal manera que no me dejan escapar, pero no me importa, allí estoy feliz; tu mirada me envuelve con tal intensidad que no se si estoy flotando. Si, tu. Tu consigues que todo eso me produzca tu acercamiento.
Entonces vuelvo a abrir los ojos, estoy en la misma silla, mis amigos a un lado juegan con un trozo de papel, y yo...Yo me quedo con mi imaginación, que es capaz de juntarme a tu lado sin apenas moverme
Y me doy cuenta de que debajo de mis pies hay un pétalo de rosa. Sonrió.
-Estas en todas partes- susurró.
Un susurro ahogado. Un susurro que no llega a ninguna parte, quizás tus oídos puedan oír el murmuro del viento, y cuando oigas tal cosa, seré yo que te mando un beso. Cuando recibas un ligero toque de viento en tus mejillas, soy yo que te doy un beso.
Me doy cuenta que sin ti no puedo vivir, porque sin ti sería condenarme a morir. Eres mi vida entera.
Sonrió, cojo mis libros y me dirijo a mi próxima clase.
¿Qué tal si me paso otros 55 minutos pensando en ti? Eres mi mejor hobby, pero no sin antes coger aquel pétalo de rosa y metermelo en el bolsillo
Joder, que bonito... :'(
ResponderEliminarjajajja muchas gracias guapa! :) La verdad es que eso me paso de verdad
ResponderEliminar